30.10.07

Expertas en ropa negra y sexy recomiendan usar un pin de Satan®

NO MAMES

ESTA BIEN SI QUIERES MAMA, PERO TIENES QUE LEER ESTO.

En un lugar remoto de la conocida playa semi virgen de Atoyac de Alvarez se encontraba una pareja de argentinos fumando mota y tomando mate (¿qué más podían hacer?) cuando de pronto una luz aparece detrás de una palmera, de inmediato la argentinita de nombre Eva, le da de codazos a su pachequisimo novio de nombre Santi, mientras saca la cámara que robaron de los turistas acapulqueños para grabar el suceso, con la idea de que la mili los había descubierto o peor aún, las palmeras tenían alarmas anti inmigrantes non productivos, pero ah no! No era sólo el efecto de los 50 varos de mota que le compraron al Tiburón, conocido dealer del rumbo, ni era causa del pésimo mate que pueden conseguir en la colonia Condesa, ah no. Tampoco era el nuevo promo de la serie del Mono Mario en México. Mucho menos era un efecto alucinógeno de las pescadillas de doña pelo, quien si me está leyendo le mando un abrazo y la amenazo con regresar a devorar sus platillos típicos de menos de 20 varos como lo hacía en la preparatoria, NO! No era nada de eso.
Se trataba nada más y nada menos que de platillos volantes asediando las playas semivírgenes del estado de Guerrero.
¿Qué hacían seres superiores sobrevolando Playa Paraíso?
¿Acaso las pescadillas de otro mundo en realidad son de otro mundo?
¿Acaso los Ovnis se dedican a asustar argentinos pachecos?
¿Acaso buscaban niñas bien asoleándose topless?
Nunca lo sabremos.

Lo que quedará para la historia es la tremenda sorpresa se llevaron estos bañistas, quienes quedaron estupefactos ante el hecho y con las drogas consumidas les dió una crisis cataléptica, pero no se preocupen queridos ambientalistas, este par de ches cuerpos inertes no quedaron a la intemperie dañando el ecosistema ni el entorno natural, un caimán buena onda paso por ahí a la noche y los devoró de un sólo bocado.
Tuvo indigestión un par de días, pero logró procesar a sus víctimas aún con tanta grasa en el pelo, olor a Mate y masilla en sus dientes.

Impresionante relato.